Con la venia de la presidencia.

 

Hoy dan inicio formal y legalmente los trabajos de la Sexagésima Tercera Legislatura del Congreso de Zacatecas.

 

Las mujeres y los hombres que formamos parte del Grupo Parlamentario del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), asumimos el compromiso con la sociedad zacatecana y con la historia, convencidos de que no podemos fallar.

 

La confianza que nuestros electores nos dieron, será correspondida con trabajo.

 

El primero de julio, la gente no sólo decidió quién gobernaría la nación, también decidió qué proyecto quería y qué futuro debía construirse para las próximas generaciones.

 

La crisis de Zacatecas no podrá enfrentarse sin cortar de tajo con la corrupción y la impunidad, lo cual implica cambiar el actual régimen y establecer un orden político nuevo, democrático, promotor de la legalidad, humanista y con el distintivo excepcional de la honestidad.

 

En eso vamos a concentrarnos en Morena.

 

La tarea no será fácil, pues la vida pública de Zacatecas se encuentra deteriorada, como resultado de una honda degradación del servicio público.

 

No se trata de acudir al expediente fácil de echarle la culpa al otro, pero el sol no se tapa con un dedo.

 

Sabemos cómo está nuestro Estado. Nos duele ver a nuestra amada tierra en la decadencia actual por la actuación de una clase política y gobiernos ineficaces, corruptos y que toman decisiones de espaldas a la sociedad que dicen gobernar.

 

Alrededor nuestro se estrechan los cinturones de pobreza y marginación, que generan crisis de expectativas.

 

Nos rodea el cerco de la violencia y el horror: fosas, secuestros, ejecuciones y mantas.

 

Nos agobia el desempleo, el subdesarrollo y la falta de oportunidades educativas para niños y niñas.

 

La calidad de vida de miles de zacatecanos y zacatecanas es precaria, por los servicios públicos escasos y deficientes.

 

Ese es el verdadero estado de cosas que guarda la administración pública estatal, a propósito del segundo informe de gobierno que el día de hoy nos viene a entregar el representante del Ejecutivo.

 

Diputadas y Diputados:

 

Hoy quiero dejar constancia de estos asuntos por su gravedad, por sus repercusiones inmediatas y futuras para la vida de Zacatecas, y para dimensionar la gran tarea que nos espera.

 

Esto es lo que encontramos y lo que recibimos. Este es el gran reto a resolver, pero nada nos asusta.

 

En Morena lo tenemos claro, que se oiga bien y se escuche lejos:

 

Los retos son para superarlos. Vamos a convertir la crisis en oportunidad, y en esta gran oportunidad, vamos a construir un mejor Zacatecas.

 

Aquí quiero puntualizar que desde el Congreso se harán las reformas necesarias que rescaten lo mejor del espíritu de democracia y justicia social, y que atiendan los reclamos que siguen pendientes en los pueblos y en las ciudades, pero hay que decir que también vamos a requerir de eficacia y efectividad, para lo cual será imprescindible contar con la suma de voluntades y esfuerzos estructurados de los sectores público, privado y social.

 

El acceso a la educación, la distribución equitativa de la riqueza, las demandas de empleo y vivienda digna, siguen en espera de una resolución justa en nuestra implacable realidad, y solo lo lograremos si estamos unidos.

 

Tenemos una gran responsabilidad, venimos de la oposición, una oposición inquebrantable, pero hoy que somos parte fundamental del gobierno federal que iniciará la cuarta transformación a partir del 1º de diciembre con nuestro presidente electo Andrés Manuel López Obrador, vamos a actuar con responsabilidad.

 

Vamos a respetar a las otras fuerzas políticas. Vamos a dialogar. Vamos a consensar y a construir los acuerdos que Zacatecas necesita. En síntesis, no cometeremos los excesos que cometieron contra nosotros al excluirnos, al descalificarnos o al tratarnos irracionalmente como una minoría raquítica.

 

No habrá espacio para prácticas y costumbres viciadas. Usaremos el mandato que nos otorgó el pueblo de Zacatecas, para darle razones al ciudadano para volver a creer en las instituciones y en la política, al tiempo de reafirmar que el interés público y el bien común, deben prevalecer sobre el personal, de grupo o partidario.

 

Es tiempo de darle a las y los zacatecanos, razones para volver a creer, para volver a sonreír y para volver ser felices. Es tiempo de distribuir la justicia, la riqueza y la esperanza.

 

Aristóteles decía que la esperanza es el sueño de quienes están despiertos.  Y aquí estamos.

 

El Estado que soñamos tiene seguridad, educación, desarrollo social, salud, empleo, vivienda digna, un gobierno honesto y una ciudadanía participativa.

 

El Zacatecas del futuro tiene una economía pujante, un turismo vigoroso y una infraestructura de la que todas y todos podamos sentirnos orgullosos.

 

Para eso los legisladores de Morena vamos a trabajar los próximos tres años.

 

Nuestra agenda legislativa será para hacer realidad los sueños de nuestros abuelos, nuestros padres y nuestros hermanos, de los que se fueron y de quienes son la semilla de la realidad del mañana, nuestras hijas e hijos.

 

Para ellas y ellos es que soñamos con un nuevo Zacatecas. La transformación de los próximos años, comienza hoy.

¡Es cuanto!