Iniciativa de Punto de Acuerdo por la Paz, la Justicia y la Seguridad en Zacatecas, en el marco de un proceso de reconciliación en la entidad

 

Dip. Héctor Adrián Menchaca Medrano, integrante del Grupo Parlamentario del Movimiento de Regeneración Nacional en la LXIII Legislatura del Congreso de Zacatecas, con fundamento en lo dispuesto en los artículos 60, fracción I, 65, fracción I, de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Zacatecas; 49, 50 fracción I, 52 fracción III, de la Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado de Zacatecas; y 96 fracción I, 98 fracción III, 102, 103 y 106 del Reglamento General del Poder Legislativo del Estado de Zacatecas, someto a consideración de esta Asamblea, la siguiente Proposición con Punto de Acuerdo, al tenor de la siguiente:

 

  • Exposición de Motivos.

 

A lo largo y ancho del país, los ataques y agresiones del crimen organizado indebida e impunemente han arrebatado vidas y dañado la integridad física de las personas como sus bienes, propiedades y derechos. Esta situación ha puesto en crisis al Estado mexicano, al evidenciar su incapacidad para garantizar una de las obligaciones primarias de cualquier autoridad, como lo es la seguridad.

 

Zacatecas no es la excepción. De 2010 a 2018 -casi una década-, la muerte, el horror, el miedo, la desolación y la violencia imparable, han cubierto a nuestra amada tierra. Cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública, son ilustrativas y elocuentes durante este periodo: Más de 2 mil 333 homicidios dolosos, 251 secuestros y 20 mil 24 robos de vehículo.[1]

 

¿Puede haber prueba más contundente del fracaso de la estrategia en materia de seguridad que las propias cifras oficiales? Además, considérese que de acuerdo al INEGI más del 90% de los delitos no se denuncian, lo que se conoce como la cifra negra. A ello hay que añadir a los miles de desaparecidos y a las cientos de fosas clandestinas que cubren de luto a Zacatecas, y cuyas víctimas no se contabilizan.

 

No se trata de recurrir al expediente fácil de echarle la culpa al otro, pero tampoco se puede seguir simulando un día sí y el otro día también, sobre todo cuando lo que está en juego es la seguridad de los habitantes de Zacatecas. Ya no reconocemos a los que antes fueron los territorios de nuestros recuerdos familiares, los de nuestros juegos infantiles, los de las andanzas de juventud.

 

Antes se decía que nuestras leyes eran blandas, hoy son tan duras como en un Estado de excepción y la inseguridad y la delincuencia crecen y crecen. Antes se pedía la pena de muerte, hoy vemos con normalidad la muerte por pena. Antes asaltaban en los semáforos, hoy en los dormitorios de nuestros hogares. Antes la nota roja nos parecía distante, hoy es la nota constante. Antes teníamos esperanza de que las cosas podían mejorar, hoy sólo tenemos el último reducto de la seguridad personal, la fe ciega. Antes temíamos “colombianizarnos”, hoy en Colombia piden no “mexicanizarse”. Antes creíamos que la solución era la “cero tolerancia yorkina”, hoy en Estados Unidos de América promueven la cero tolerancia a los migrantes mexicanos. Antes veíamos a los jueces sin rostro de Palermo como una opción, hoy muchos mexicanos ven en el rostro de los jueces a un sector responsable de la injusticia. Antes recurríamos a la policía como un servidor confiable, hoy no sabemos si hay que temer o correr de ellos.

 

Tenemos dos alternativas: ser víctimas del miedo y encerrarnos en nuestras casas, o salir y recuperar la creencia en México, Zacatecas y en nosotros mismos. Yo en lo personal, y como legislador, estoy por lo segundo. ¡La seguridad es una cuestión de todos y de todo o nada, no hay medias tintas!

 

Recordemos las palabras del pastor luterano, Martin Niemöller (1892-1984), durante su sermón de Semana Santa en la ciudad de Kaiserslautern en 1946, titulado ¿Qué hubiera dicho Jesucristo?:

 

Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista. Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista. Cuando vinieron a llevarse a los judíos, no protesté, porque yo no era judío. Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar.”

 

Que nadie diga que la seguridad no es asunto suyo. El artículo 21, noveno párrafo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, señala que: “la seguridad pública es una función a cargo de la Federación, las entidades federativas y los Municipios, que comprende la prevención de los delitos; la investigación y persecución para hacerla efectiva, así como la sanción de las infracciones […]”.

 

Atendiendo este principio constitucional, y en aras de alcanzar la paz y la tranquilidad tan anheladas, en el Grupo Parlamentario del Movimiento de Regeneración Nacional [MORENA], consideramos urgente y necesario convocar a un Acuerdo por la Paz, la Justicia y la Seguridad en Zacatecas, que involucre no sólo a los diferentes poderes públicos y a los distintos niveles de gobierno de la entidad, sino también a la academia, a empresarios, a organizaciones de la sociedad civil y a víctimas o familiares de éstas, en el marco de un proceso por la reconciliación.

 

Se trata de hacer frente y acabar con la violencia e inseguridad que a diario nos lastiman y hieren a todos y a todas las zacatecanas, pero también para sentar las bases del desarrollo en nuestro Estado. Recordemos que la ausencia de seguridad impide la inversión en Zacatecas, y sin inversión no hay turismo ni actividades económicas, sin esto no hay empleos, y sin empleos no hay nada.

 

Hemos vivido años de una guerra civil de facto, no podemos seguir por el mismo camino. Necesitamos urgentemente la pacificación y la reconciliación. Pacificación y reconciliación implica sanar las heridas en los pueblos y en las ciudades. Pacificación y reconciliación significa tender puentes entre la sociedad y autoridades, para que éstas se asuman al servicio de aquella y le den razones a la gente para volver a creer en la política como medio de resolución de conflictos. Pacificación y reconciliación quiere decir abandonar el enfoque punitivo y reactivo que considera que con más balas y policías o militares en las calles se resolverá el problema. Pacificación y reconciliación supone atender las causas que motivan la violencia desde un enfoque preventivo y social, de salud pública y de integración de los más marginados. Pacificación y reconciliación significa que las instituciones de seguridad actúen con un renovado sentido de urgencia y justicia bajo un esquema que, sin inhibir la actuación legítima del Estado, preserve y garantice los derechos humanos de las personas, con un modelo policiaco profesional y honesto, que emplee eficazmente la inteligencia financiera y patrimonial contra las poderosas bandas delincuenciales, que enfrente sin miedo el tráfico de armas y haga un replanteamiento del sistema penitenciario, y que fortalezca al Estado de Derecho y sea capaz de abatir la impunidad y la corrupción.

 

Contra la reconciliación –ha dicho Javier Cercas en Anatomía de un instante–, sólo están los que no conocen las guerras y los cobardes. No es nuestro caso. En el Grupo Parlamentario de MORENA, nos hemos propuesto lograr la paz y la tranquilidad.

 

Por lo anteriormente expuesto, someto a la consideración el siguiente:

 

Punto de Acuerdo.

 

Primero.- La LXIII Legislatura del Poder Legislativo del Estado de Zacatecas, convoca a los diferentes poderes públicos y a los distintos niveles de gobierno de la entidad, a la academia, a los investigadores, a los empresarios, a las organizaciones de la sociedad civil y a las víctimas o familiares de éstas en la entidad, al Acuerdo por la Paz, la Justicia y la Seguridad en Zacatecas.

 

Segundo.- Los foros para elaborar una propuesta integral en materia de seguridad y la firma de los compromisos en esta materia por los sectores involucrados en este acuerdo, se realizarán del 20 al 30 de noviembre del año en curso, en las instalaciones del Congreso del Estado de Zacatecas.

 

Tercero. – El Instituto de Investigaciones Legislativas, será el responsable de integrar las memorias y propuestas de este foro, a fin de enviar los resultados y conclusiones a los gobiernos municipales y estatal de Zacatecas, así como al gobierno federal que se instalará a partir del 1º de diciembre del 2018.

                           

 

 

Suscribe

 

 

 

Dip. Héctor Adrián

Menchaca Medrano.

 

 

 

Dado en el palacio legislativo del Congreso de Zacatecas, a los 18 días del mes de octubre del 2018.

 

[1] Cifras de homicidio doloso, secuestro, extorsión y robo de vehículos 1997-2017, Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, pp. 197-199. Disponible en: https://goo.gl/NCs7Hc (Última consulta: 23 de agosto de 2018)